a temporada de cruceros comenzó en Ushuaia en un escenario atravesado por el conflicto laboral, trabajos de mantenimiento previstos durante los próximos meses y reclamos del sector privado para garantizar la continuidad de las operaciones. El pronunciamiento conjunto puso el foco en los riesgos que tendría una eventual interrupción de los accesos al puerto.
El presidente de la Cámara de Turismo de Tierra del Fuego, Patricio Cornejo, explicó que el pronunciamiento fue acordado con la Cámara de Comercio y la Asociación Fueguina de Agencias de Viajes y Turismo (AAFUVYT), entidades cuyos asociados tienen relación directa con la actividad portuaria. Según sostuvo, la preocupación inmediata es conocer qué respuesta habrá si alguna medida de protesta afecta los accesos.
Cornejo afirmó que armadores y empresas recibieron advertencias de parte de unos 140 trabajadores sobre eventuales cortes o acciones que podrían entorpecer las operaciones. “La primera urgencia y la primera necesidad, el inconveniente real hoy, es esa”, señaló. Sin embargo, reconoció que existe un conflicto laboral que debe ser atendido: “El reclamo puede ser real, puede ser verdadero, de hecho lo es, y podemos estar de acuerdo con eso”.
La posición de las cámaras, indicó, apunta a evitar que esa disputa repercuta sobre la actividad. Cornejo sostuvo que lo que ocurra durante esta temporada puede afectar las siguientes y planteó la necesidad de garantizar el ingreso y egreso de pasajeros, trabajadores, proveedores y vehículos vinculados con la operatoria de cruceros.
A esa situación se suman las tareas previstas dentro de la terminal. La intervención comunicó al sector que algunos trabajos se desarrollarán durante la temporada y Cornejo admitió que esa superposición puede generar mayores dificultades operativas. Por ese motivo, las entidades también solicitaron conocer el plan de acción y las medidas de contingencia previstas para resolver problemas dentro del puerto.
Otro de los cuestionamientos está puesto en el mecanismo para obtener respuestas. Cornejo señaló que Polizzi funciona como interlocutor con las cámaras, pero no cuenta con margen para resolver los planteos y debe elevarlos a Buenos Aires. “No tenés el intercambio directo de poder sentarte a trabajar, plantear opciones, que se tomen decisiones en el momento y avanzar en un laburo conjunto”, sostuvo.
También aclaró que la afirmación de que el puerto está en condiciones de recibir normalmente las recaladas previstas proviene de la propia intervención. Según la información transmitida al sector, se impulsaron licitaciones vinculadas con el recambio de defensas, iluminación, sistema eléctrico, provisión de agua, limpieza y mantenimiento.
Frente a la disputa entre Nación y Provincia, Cornejo diferenció los reclamos de las entidades. “A la provincia, lo que está pasando afuera del puerto. Y a la ANPyN, lo que pasa dentro del puerto”, resumió. Al Ejecutivo fueguino le solicitaron una salida para la situación del personal de la Dirección Provincial de Puertos, mientras que ante la intervención mantienen gestiones por los problemas operativos de la terminal.
El dirigente también fijó posición sobre el futuro de la administración. “Nos gustaría que el puerto esté en la provincia”, afirmó, aunque planteó que su regreso debería darse con una gestión que asegure previsión y garantías. Sobre la conducción actual de la ANPyN, consideró que funciona de manera coherente “en algunos aspectos sí, en algunos aspectos no”.
Entre sus críticas a la etapa provincial anterior mencionó el aumento tarifario aplicado antes de la temporada 2024 y problemas de mantenimiento y servicios. Para las cámaras, el desafío inmediato es que el conflicto laboral, las obras y las dificultades de coordinación no alteren una temporada que ya comenzó y cuya evolución también puede incidir en los próximos años.